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Mostrando las entradas etiquetadas como pandemia

TOQUE DE QUEDA

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  A Pedro Sánchez, que es tan de estado de alarma, no le gusta nada, sin embargo, lo del toque de queda. Lo dijo en su comparecencia de este domingo, pidiendo a los periodistas que utilizáramos la expresión “restricción de la movilidad nocturna”. Normal. A él, que es tanto de memoria histórica, seguro que se le viene a la cabeza y le espeluzna la última situación de este tipo que se implantó en España. Fue el 23 de febrero de 1981, con motivo de la intentona golpista contra nuestra democracia, en el Bando en el que Milans del Bosch , a la sazón teniente general del Ejército de Tierra y capitán general de la III Región Militar con sede en Valencia, no solo sacaba los tanques a la calle sino que, en el artículo sexto, establecía (y cito) “ un Toque de Queda desde las veintiuna a las siete horas, pudiendo circular únicamente dos personas como máximo durante el citado plazo de tiempo por la vía pública y pernoctando todos los grupos familiares en sus respectivos domicilios”. Pero lo ...

Que difícil nos ponen el optimismo

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No hay manera. Me había propuesto, después de que alguna gente me dijera que mi último post había sido muy duro, focalizar en éste tantas cosas buenas como, aunque parezca mentira dadas las circunstancias, estamos viendo de muchas empresas y empresarios, de deportistas y artistas (al Insignificante Wyoming aún lo estamos esperando), de profesionales como los sanitarios, la Guardia Civil o el Ejército, pero, sobre todo, de muchas personas anónimas que se echan el miedo, la preocupación y la enfermedad al hombro e ingenian iniciativas para ayudar a lo que sea, en lo que sea, como sea. Me refiero a esa gente que ha puesto a trabajar su experiencia, sus conocimientos y sus medios para, qué te digo yo, hacer componentes de esos respiradores cuya falta está obligando a los sanitarios a elegir quien vive y quien se deja morir , con sus impresoras 3D ; que uno aún ni se imagina cómo demonios funciona eso. Obra de moros, que dicen en mi tierra. O a Rosita, una inmigrante de mi ...

Culpables

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Tengo muy claras las prioridades que esta situación de pandemia nos impone a cada uno de nosotros, a todos. Aunque no dejemos de ver casos de irresponsables que salen en bicicleta, siguen haciendo running y haciendo caso omiso del estado de alerta. Otros, que deberían estar dando ejemplo en razón de su cargo, se dedican a pasearse por platós de televisión y centros oficiales para, con lo que está cayendo, seguir arrimando el ascua a su sardina y soltarnos su mitin, cuando deberían estar encerrados y en cuarentena. Hasta Pedro Sánchez , que no se asomaba a un micro casi desde las elecciones, le ha cogido el gusto a darnos su charleta diaria, al más puro estilo chavista. No sé quién le ha convencido de que los españoles necesitamos su presencia huera, vacía, para no decir más que mentiras y obviedades, sin la menor autocrítica. Quedarnos en casa, mantener la calma, cumplir el aislamiento y sobrellevarlo de la mejor manera. Esas son las prioridades que nos pide este momento...

Como chinos

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El acervo popular español está lleno de referencias a los chinos, cosa extraña porque, hasta hace prácticamente treinta años, pocos veíamos por estos lares, hasta que empezaron a llegar como turistas y se quedaron con sus todo a cien. Pero tenemos frases como “ engañar como a un chino ”, “caer como chinos”, “sonar (algo) a chino”… De la primera dicen que nace cuando los británicos comenzaron a esclavizar orientales para llevarlos a Perú, con falsas promesas, para hacerlos trabajar en la extracción de guano. Una mierda de trabajo, la verdad. Pero anida también en nuestro imaginario común la expresión contraria: “engañar como un chino”. Y viene de la afición de esta etnia a las imitaciones de marcas , las falsificaciones de productos de lujo y su venta en los todo a cien, mismamente. Vamos, que tenemos tirando a poca confianza en la calidad, autenticidad y duración de los productos que provienen del gigante oriental. Pues imagínense ahora, que lo que nos mandan es un vi...