Barcelona española
Como los fenómenos más apasionantes, éste se produce cada cierto tiempo. A lo mejor más del que a todos, empezando por ellos mismos, nos gustaría. Me refiero a la toma de las calles principales de Barcelona por esos catalanes a los que el independentismo tiene ignorados, ninguneados, cuando no olvidados o amenazados. Sucedió ayer, como ocurrió también el ocho de octubre de 2017. Y Barcelona volvió a ser la ciudad más libre, más abierta, más europea y más española de España. Llenan las redes sociales imágenes de catalanes disfrutando de sus calles -sí, Torra, SUS calles-, aseados, sin odio al jabón, con el rostro descubierto, sus banderas catalanas (porque Cataluña tiene una bandera constitucional), españolas y europeas, y mujeres guapísimas, orgullosas de su nación y su belleza como no pueden estarlo las burrikas indepes , vestidas de negro, rostro enmascarado y mucha menos femineidad que odio. Y no, no me llamen machista. Es simplemente una cuestión estética. Más allá de ...