Chivo expiatorio
La maquinaria propagandística del Gobierno no cesa en el empeño de que los responsables de más de veinte mil muertos (solo cifras oficiales; hay más, muchos más) se vayan de rositas a la salida de este infierno. Pablo Iglebbels y el Barón de Munsánchez ponen a sus deudos, los pagados, los subvencionados, los pesebreros, a crear el vocabulario B de la neolengua del Ingsoc que han instaurado, a modo del orwelliano “1984” , con la misma finalidad: tanto proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de sus devotos, como directamente imposibilitar otras formas de pensamiento; es decir, palabras, como aquéllas, construidas deliberadamente con propósitos políticos. Vista la respuesta a reeditar unos Pactos de la Moncloa con tal nombre, ya han inventado lo de la “Mesa de Reestructuración” , que suena a mueble por piezas de Ikea. No tendremos un proceso de fin de confinamiento, sino un “desescalamiento” cuyo significado, continente y contenido, aún no...