Tensión, más tensión
No es que José Luis Zapatero fuera una lumbrera, eso ya lo saben. Y tampoco ha mejorado con los años, más antes al contrario, qué le vamos a hacer. Pero de vez en cuando dejaba para el mármol algunas perlas, no cultivadas -que tampoco hubiera sabido-, como cuando al finalizar una entrevista con Iñaki Gabilondo que , conocidos los personajes, más bien habría sido un masaje relajante, se le escapó aquello de que “nos conviene que haya tensión” . Porque a los gobiernos, sobre todo a los de izquierdas, les viene genial que la peña se preocupe por esto y por lo otro, en lugar de fijarse en su incompetencia para gestionar lo que de verdad preocupa a la ciudadanía toda. Y lo mismo me da que sean las mascarillas, que el número de muertos generados por una pandemia que se reconoció tarde y mal y jamás se han atrevido a poner negro sobre blanco (y van más de cien mil, como si en un año hubieran fallecido todos los habitantes de Santiago de Compostela, Guadalajara, Toledo o Cáceres, ...